martes, 20 de febrero de 2007

· Superficialismo ·


Enferma… Respiras un aire que contamina
Luego, corres llevando tu soledad, llegando a ningún lugar
No logras capturar ni la mínima noción de una verdad
Tan solo quieres escapar de tu propio cuerpo ya.

Te miras en el espejo, odias tu propio reflejo
Dejas de lado lo superficial
Es mucho más fuerte, empiezas a llorar
Lastimas tus brazos, nada te importa ya

Escondes tu rostro entre tus manos
Tu cuerpo se acomoda en un frágil rincón
No quieres salir, no quieres seguir
Solo deseas morir

E intentas escapar de ti,
De la figura que durante años te persiguió
Y mirabas al cielo, buscando otro destino
Mirabas a cualquier lugar, deseando no ser tú jamás

Lastimabas tu cuerpo, te desangrabas, muriendo por dentro
Caminabas frecuentando que nada pasaba, sabiendo que llegabas,
Llegabas al mismo lugar donde comenzaste
Ese lugar, en el que juraste acabarte.

martes, 13 de febrero de 2007


Buscas una conclusión, necesitas… una nueva mentira que te vuelva a salvar, una nueva excusa para escapar de la realidad, fingir un mundo falso, donde ella cae aún sujeta de tu mano. Le permites ahogarse, sientes su cuerpo sobre ti, y te alejas, diciendo que pronto volverás… Ella espera, se destroza, y mantiene su sonrisa intacta en tu llegada. Ella la finge, y lo notas… Su mirada no puede mentir, pero prefieres huir, es demasiado para ti. Y ella se vuelve a recostar en la oscuridad, te vuelve a esperar. Adicta… Morfina, cuchillos de punta fina. Y la ves, a la distancia la sientes. Sobredosis de locura, convirtiéndose en un lento suicidio. Y prefieres seguir, desgarrando su alma, prefieres seguir. Viéndola morir, y la culpa te carcome, vuelves a mentir… La dejas abandonada, en un mar de sombras. La dejas nadar, sabiendo que se ahogara. Solo le das un respiro… Sabiendo que morirá. Ella sabe la verdad, ella entiende su soledad, ella busca el momento, y tu esquivas el encuentro. Y llora, y vuelves a mentir. El odio la carcome, pero tu mirada es más fuerte. Presionas su punto de abstinencia… Con tiernas palabras la logras calmar, y huyes… A tu propia oscuridad huyes, otro camino, otro destino… Sueltas su mano, dejándola caer, no quieres la misma realidad, cuando ya llegaste al fondo, en un precipicio del que no saldrás. Asfixiate, en tu propia mente… Muérete… te ama… te necesita. Tras mentira, tras dolorosa lagrimas. Miles de disculpas que nadie escucho, y ella, con la misma actitud copiada de tu falsedad, fingió no escuchar, y decidió marchar.

sábado, 3 de febrero de 2007

· Ciclotímica ·


En las ruinas de una propia ilusión
Entras en pánico, tal desesperación
Mueres de a poco, frágil relación
Que carcome tu memoria, fulminando tu imaginación

Escapas de un laberinto, que nunca tuvo salida
Escarbas, a tal punto de ver tus manos sangrar
Gritas en un lugar donde nadie puede escuchar
Haces señales a personas que no pueden ver más allá

Presionas la realidad, con una lagrima que dejaste escapar
Te encierras dentro de la inocencia que nunca quiso huir
Te escondes entre sublimes tempestades
Ocultándote entre otros lugares

Detrás de una mascara de mentiras y verdades
Sufrimientos y humillaciones
Pretendes cambiar todo al mirar,
Mirar fijamente a una salida sin principio ni final.

Y mueres… Mueres en la reencarnación de tu dolor
Vives, para darle a la realidad un toque de tu soledad
Pretendes, eliminar tus pensamientos al llegar…
Al llegar al lugar del cual todavía no puedes escapar.

Patética… Y no entiendes el porque
Te miras en un espejo, tu cruel reflejo
Encarcelas… Tu propio bienestar
Atrás… El suicidio que quieres retomar.